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Consecuencias del despido improcedente

Con frecuencia los abogados laboralistas, hemos de aclarar las preguntas del cliente sobre cuáles son las consecuencias de la improcedencia de su despido.

Pues bien, cuando tras la celebración del juicio, el Juez califica el despido como improcedente, se condena a la empresa a indemnizar al trabajador con la indemnización correspondiente o a su readmisión con el consiguiente abono de los salarios de tramitación.

En este sentido el Estatuto de los Trabajadores es claro, cuando señala en su artículo 56:

Cuando el despido sea declarado improcedente, el empresario, en el plazo de cinco días desde la notificación de la sentencia, podrá optar entre la readmisión del trabajador o el abono de una indemnización equivalente a treinta y tres días de salario por año de servicio, prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores a un año, hasta un máximo de veinticuatro mensualidades. La opción por la indemnización determinará la extinción del contrato de trabajo, que se entenderá producida en la fecha del cese efectivo en el trabajo.

En caso de que se opte por la readmisión, el trabajador tendrá derecho a los salarios de tramitación. Estos equivaldrán a una cantidad igual a la suma de los salarios dejados de percibir desde la fecha de despido hasta la notificación de la sentencia que declarase la improcedencia o hasta que hubiera encontrado otro empleo, si tal colocación fuera anterior a dicha sentencia y se probase por el empresario lo percibido, para su descuento de los salarios de tramitación.

En el supuesto de no optar el empresario por la readmisión o la indemnización, se entiende que procede la primera.

Es decir, en resumen, el empresario opta entre readmitir o no al trabajador, si se produce la readmisión, se han de abonar los salarios de tramitación, y en caso de no optar por ninguna de las dos opciones, se entiende que procede la readmisión, manifestación del principio de pervivencia del negocio jurídico.

Una peculiaridad a tener en cuenta es que, en el acto de juicio, el empresario podrá anticipar su opción, para el caso de declaración de improcedencia, mediante manifestación en ese sentido.

 ¿Qué indemnización me corresponde?

Una de las cuestiones clave es saber la indemnización que le corresponde al trabajador.

Conforme a la última reforma laboral, la indemnización es de 33 días por año, con un máximo de 24 mensualidades.

¿Qué sucede con los contratos suscritos con anterioridad a la última reforma laboral?

Para responder a esta cuestión hemos de fijarnos en lo que establece la Disposición transitoria undécima “Indemnizaciones por despido improcedente” del Estatuto de los Trabajadores:

“1. La indemnización por despido prevista en el artículo 56.1 será de aplicación a los contratos suscritos a partir del 12 de febrero de 2012.

2. La indemnización por despido improcedente de los contratos formalizados con anterioridad al 12 de febrero de 2012 se calculará a razón de cuarenta y cinco días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios anterior a dicha fecha, prorrateándose por meses los periodos de tiempo inferiores a un año, y a razón de treinta y tres días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicios posterior, prorrateándose igualmente por meses los periodos de tiempo inferiores a un año. El importe indemnizatorio resultante no podrá ser superior a setecientos veinte días de salario, salvo que del cálculo de la indemnización por el periodo anterior al 12 de febrero de 2012 resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará este como importe indemnizatorio máximo, sin que dicho importe pueda ser superior a cuarenta y dos mensualidades, en ningún caso.

3. A efectos de indemnización por extinción por causas objetivas, los contratos de fomento de la contratación indefinida celebrados con anterioridad al 12 de febrero de 2012 continuarán rigiéndose por la normativa a cuyo amparo se concertaron.

En caso de despido disciplinario, la indemnización por despido improcedente se calculará conforme a lo dispuesto en el apartado 2”.

Por tanto, estas son las consecuencias de declarar como improcedente un despido. Espero haber aclarado las dudas al respecto, y si necesitas un abogado laboralista en Madrid para resolver tus problemas o dudas en materia laboral, contacta conmigo y estudiaré tu situación para ofrecerte la mejor solución legal a aplicar.

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