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¿Qué antigüedad me reconoce el FOGASA?

En el artículo de hoy dedicamos un espacio destinado a comentar un asunto que a los abogados laboralistas se nos plantea con cierta frecuencia, referido como siempre al mundo laboral, y por desgracia a las indemnizaciones por despido.

En esta ocasión se nos plantea el supuesto en el que una empresa desaparece del “mapa”, dejando adeudada la indemnización por despido y salarios de varios meses.

El trabajador acude al despacho especializado en Derecho Laboral, y tras interponer las respectivas demandas, se obtiene una sentencia condenando al pago de las cantidades y al abono de la indemnización de despido.

Y entonces comienza la tarea de pedir la ejecución de la sentencia hasta que, ante la imposibilidad de obtener dinero alguno, se declara la insolvencia de la empresa por parte del Juzgado de lo Social.

Pues bien, ¿y ahora qué?, en este momento entra en juego el FOGASA. Para  quien tenga la suerte de no conocerlo, puede pinchar aquí y accederá al artículo en que hablábamos ampliamente de este organismo.

En resumen, el conocido popularmente como “el Fondo” es un organismo autónomo administrativo adscrito al Ministerio de Empleo y Seguridad Social y abona a los trabajadores por cuenta ajena, tras el correspondiente expediente administrativo, los salarios e indemnizaciones pendientes de pago, después de que la empresa haya sido declarada insolvente o en concurso.

Una vez hechas las presentaciones, señalar que hay supuestos donde el FOGASA, que tiene unos límites y topes por encima de los cuales no paga más, incluso dentro de los límites establecidos legalmente, no te abona todo lo que consideras que te corresponde.

Y uno de los caballos de batalla es la antigüedad que se reconoce al trabajador.

Si pasas de una empresa a otra, aunque te reconozcan tu antigüedad en la nómina, como ese paso no sea debido a que ambas empresas forman parte de un grupo de empresas o se haya producido una sucesión empresarial conforme al artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores, “el fondo” va a ver tu vida laboral y te va a reconocer únicamente la antigüedad desde que formas parte de la segunda empresa, y eso conduce inexorablemente a una menor indemnización.

Por tanto, en esos casos, si realmente ha existido una sucesión empresarial, por ejemplo, a la hora de plantear la demanda de despido, se ha de acreditar la realidad de esa existencia de sucesión de empresas en el propio juicio de despido, para que el FOGASA no pueda oponerse al pago.

Si, por desgracia, tras alcanzar un acuerdo de conciliación en el juzgado, – prestar mucha atención a los acuerdos de conciliación por despido ante el SMAC porque no vinculan al FOGASA– la empresa desaparece y no te paga la indemnización, y estás en uno de estos supuestos, el organismo público vendrá con las rebajas, no reconocerá toda la antigüedad y tocará pleitear contra ellos para hacer valer tu derecho, acreditando la realidad de esa sucesión empresarial, por poner un ejemplo.

La base jurídica de estas afirmaciones, en materia de sucesión de empresas viene refrendada por la jurisprudencia del Tribunal Supremo, así por ejemplo, la sentencia de 14 de abril de 2.004, declara: «La antigüedad es un concepto distinto y más genérico que el tiempo de prestación de servicios, y que puede no ser coincidente con éste si se producen interrupciones no computables para el cálculo de las indemnizaciones … El reconocimiento contractual de una antigüedad superior a la representada por el tiempo de prestación de servicios, y especialmente mediante el cómputo de un período anterior al ingreso en la empresa, puede obedecer al cumplimiento de la obligación subrogatoria impuesta por el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores en los casos de sucesión de empresa, pero puede también ser producto de la lícita voluntad de los contratantes … Pero lo que interesa para resolver la concreta cuestión aquí planteada no es la innegable eficacia de dicha estipulación contractual frente a la empresa que la suscribió, sino su obligatoriedad para el Fondo de Garantía Salarial, ya sea como responsable directo de la parte de indemnización a su cargo con arreglo al artículo 33.8 del Estatuto de los Trabajadores , o como responsable subsidiario en los términos del apartado 2 del mismo artículo, en relación con el 1, y al que se remite el citado apartado 8. Estos preceptos deben considerarse imperativos porque regulan las funciones de un organismo público, fijando los límites de su responsabilidad atinentes a la cuantía máxima total (una anualidad del salario), al salario máximo computable (duplo del mínimo interprofesional) y al número de días (veinticinco) «por año de servicio», tal como establece el apartado 2. El texto literal del aludido apartado 8 refleja la imperatividad que resulta del sentido y carácter de la norma, al referirse a «la indemnización legal que corresponda» y al expresar que «el cálculo del importe de este abono (de la concreta indemnización por despido objetivo o extinción del contrato por causas objetivas, cuyo caso es el del presente proceso) se realizará sobre las indemnizaciones ajustadas a los límites previstos en el apartado 2 de este artículo». Y añade dicha sentencia que: «la responsabilidad establecida en el artículo 33.8 del Estatuto de los Trabajadores es … un porcentaje (el 40%) de la indemnización legal, no de la pactada» … «El acuerdo de asignar al trabajador una antigüedad superior a la legalmente determinada por el tiempo de prestación de servicios en la empresa a efectos indemnizatorios produce el efecto de una indemnización pactada superior a la legal, por lo que su tratamiento ha de ser el mismo, salvo que se hubiera acreditado que aquel acuerdo era debido a subrogación por sucesión empresarial, ya que en tal caso el artículo 44 del Estatuto de los Trabajadores impone el mantenimiento del mismo contrato de trabajo».

Por tanto, si estás en estos supuestos, ya sabes cómo actuar, y cuáles son las posibles alternativas.

En nuestro despacho contamos con amplia experiencia en derecho laboral, si necesitas ayuda de un abogado laboralista en Madrid, ya seas empresa o trabajador, en temas de despido, excedencias, reclamaciones de cantidad etc., contacta conmigo y estudiaré tu situación para ofrecerte la mejor solución legal a aplicar

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