El coronavirus y sus consecuencias para trabajadores y empresas | Abogado Laboralista Madrid | Seguridad Social

Se nos efectúan consultas sobre la situación en que queda un trabajador afectado por el ya tristemente famoso Covid-19, conocido popularmente como coronavirus.

Espero que estas líneas sirvan como nota, a vuela pluma, recopilando algunas de las que creo pueden ser las más habituales cuestiones que se pueden plantear, tanto a empresas como a trabajadores.

De entrada, el gobierno ha asimilado la situación de trabajadores infectados o en situación de cuarentena a la de trabajadores afectados por incapacidad temporal con la consideración de accidente de trabajo, cobrando como un trabajador en tal situación (75% de la base reguladora desde el primer día). Solamente se asimila a efectos económicos a la situación de accidente de trabajo.

Se puede solicitar dicha prestación, tanto por asalariados como por autónomos, contagiados o en aislamiento preventivo dictaminado por el correspondiente servicio de salud pública, que se encuentren en alta en Seguridad Social en el momento de suceder el hecho causante

Así lo establece el artículo 5 del RD 6/20 de 10 de marzo, que dispone:

«1. Al objeto de proteger la salud pública, se considerarán, con carácter excepcional, situación asimilada a accidente de trabajo, exclusivamente para la prestación económica de incapacidad temporal del sistema de Seguridad Social, aquellos periodos de aislamiento o contagio de las personas trabajadoras provocado por el virus COVID-19.

2. En ambos casos la duración de esta prestación excepcional vendrá determinada por el parte de baja por aislamiento y la correspondiente alta.

3. Podrá causar derecho a esta prestación la persona trabajadora por cuenta propia o ajena que se encuentre en la fecha del hecho causante en situación de alta en cualquiera de los regímenes de Seguridad Social.

4. La fecha del hecho causante será la fecha en la que se acuerde el aislamiento o enfermedad del trabajador, sin perjuicio de que el parte de baja se expida con posterioridad a esa fecha.»

¿Qué pueden hacer las empresas?

Las empresas pueden adoptar medidas organizativas que de manera temporal eviten situaciones de contacto social, sin necesidad de paralizar su actividad.

El teletrabajo es la medida que está imperando en aquellos sectores productivos donde es posible.

Ahora bien, hay que tener presente el artículo 21 de la ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), que establece:

Artículo 21: Riesgo grave e inminente

  1. Cuando los trabajadores estén o puedan estar expuestos a un riesgo grave e inminente con ocasión de su trabajo, el empresario estará obligado a:

a) Informar lo antes posible a todos los trabajadores afectados acerca de la existencia de dicho riesgo y de las medidas adoptadas o que, en su caso, deban adoptarse en materia de protección.

b) Adoptar las medidas y dar las instrucciones necesarias para que, en caso de peligro grave, inminente e inevitable, los trabajadores puedan interrumpir su actividad y, si fuera necesario, abandonar de inmediato el lugar de trabajo. En este supuesto no podrá exigirse a los trabajadores que reanuden su actividad mientras persista el peligro, salvo excepción debidamente justificada por razones de seguridad y determinada reglamentariamente.

¿Pueden los trabajadores paralizar la actividad de la empresa?

Pues el mismo artículo de la ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales establece que cuando el empresario no adopte o no permita la adopción de las medidas necesarias para garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores, los representantes legales de éstos podrán acordar, por mayoría de sus miembros, la paralización de la actividad de los trabajadores afectados por dicho riesgo. Tal acuerdo será comunicado de inmediato a la empresa y a la autoridad laboral, la cual, en el plazo de veinticuatro horas, anulará o ratificará la paralización acordada.

El acuerdo podrá ser adoptado por decisión mayoritaria de los Delegados de Prevención cuando no resulte posible reunir con la urgencia requerida al órgano de representación del personal.

En este caso los trabajadores o sus representantes no podrán sufrir perjuicio alguno derivado de la adopción de las medidas a que se refieren los apartados anteriores, a menos que hubieran obrado de mala fe o cometido negligencia grave.

En cualquier caso, se ha de ser prudente con la aplicación de esta norma, pues entiendo que la mera suposición de padecer el virus o la alarma social generada no son suficientes para entender cumplidos los requisitos de la norma, habría que basarse en una valoración objetiva que lleve a entender que la continuación de la actividad laboral supone la elevación del riesgo de contagio para las personas trabajadoras.

La paralización de la actividad ¿Qué puede suponer?

Si la empresa suspende o paraliza su actividad de manera total o parcial, ya sea por decisión de las Autoridades Sanitarias o bien de manera indirecta por los efectos del coronavirus en el desempeño normal su actividad, puede hacerlo conforme a los mecanismos previstos en el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores y en el Real Decreto 1483/2012, de 29 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de los procedimientos de despido colectivo y de suspensión de contratos y reducción de jornada.

Puede acudir a un expediente temporal de regulación de empleo, que podrá suponer la suspensión total o parcial de la jornada o de reducción de la misma, en tanto en cuanto la causa productiva, técnica u organizativa no afecte a la totalidad de las horas o días de trabajo desempeñadas por la persona trabajadora.

Otra norma a tener en cuenta es el artículo 30 del Estatuto de los Trabajadores:

“Si el trabajador no pudiera prestar sus servicios una vez vigente el contrato porque el empresario se retrasare en darle trabajo por impedimentos imputables al mismo y no al trabajador, este conservará el derecho a su salario, sin que pueda hacérsele compensar el que perdió con otro trabajo realizado en otro tiempo”.

¿Qué puede hacer la administración laboral?

Aquí habría que tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 44 de la LPRL:

1. Cuando el Inspector de Trabajo y Seguridad Social compruebe que la inobservancia de la normativa sobre prevención de riesgos laborales implica, a su juicio, un riesgo grave e inminente para la seguridad y la salud de los trabajadores podrá ordenar la paralización inmediata de tales trabajos o tareas. Dicha medida será comunicada a la empresa responsable, que la pondrá en conocimiento inmediato de los trabajadores afectados, del Comité de Seguridad y Salud, del Delegado de Prevención o, en su ausencia, de los representantes del personal. La empresa responsable dará cuenta al Inspector de Trabajo y Seguridad Social del cumplimiento de esta notificación.

El Inspector de Trabajo y Seguridad Social dará traslado de su decisión de forma inmediata a la autoridad laboral. La empresa, sin perjuicio del cumplimiento inmediato de tal decisión, podrá impugnarla ante la autoridad laboral en el plazo de tres días hábiles, debiendo resolverse tal impugnación en el plazo máximo de veinticuatro horas. Tal resolución será ejecutiva, sin perjuicio de los recursos que procedan.

La paralización de los trabajos se levantará por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que la hubiera decretado, o por el empresario tan pronto como se subsanen las causas que la motivaron, debiendo, en este último caso, comunicarlo inmediatamente a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

2. Los supuestos de paralización regulados en este artículo, así como los que se contemplen en la normativa reguladora de las actividades previstas en el apartado 2 del artículo 7 de la presente Ley, se entenderán, en todo caso, sin perjuicio del pago del salario o de las indemnizaciones que procedan y de las medidas que puedan arbitrarse para su garantía”.

En fin, estas son unas breves notas de algunos escenarios que, en estos días de confusión, que esperemos pasen pronto, se nos plantean en los despachos de abogados laboralistas.

En nuestro despacho contamos con amplia experiencia en derecho laboral, si necesitas ayuda de un abogado laboralista en Madrid, ya seas empresa o trabajador, en temas de despido, excedencias, reclamaciones de cantidad, Seguridad Social, etc., contacta conmigo y estudiaré tu situación para ofrecerte la mejor solución legal a aplicar.

(Foto de Geralt obtenida en Pixabay )

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